La primera novela de Beatriz Luengo, «Hasta que se acaben las canciones» (Editorial Planeta), es una comedia romántica que propone un emocionante viaje a través de sus páginas. Una lectura que te atrapa desde el principio donde (el) Karma guía este enredo de intrigas, familia y sentimientos.

Por Cris | He de confesar que según lo abrí no lo solté hasta leer de una vez. Yo soy así. Me resulta un verdadero disfrute que una lectura me atrape con tanta fuerza que no pueda cerrarla hasta saber su final. Beatriz Luengo y su primera novela, «Hasta que se acaben las canciones» (Editorial Planeta), me ha regalado un planning lector estupendo con esta historia romántica que gira en torno a Luciana, Bastian y Karma. Bueno, y no solo ellos, sino esas amigas capaces de todo o esa codicia desmedida por el dinero.
Beatriz Luengo se lanza a la narrativa con esta historia, que aunque tiene ademanes improbables, es una estupenda novela que te atrapa desde sus primeras líneas. Una historia de mujeres fuertes ante la adversidad, con la suficiente capacidad para empezar de cero tantas veces como la vida les ponga a prueba; una historia de artimañas y triquiñuelas contra la última voluntad de una herencia de una inmensa fortuna; una historia de amor que silencia el ruido con canciones; una historia de justicia «divina».
El karma de «Hasta que se acaben las canciones»
Aunque tiene una infinita lista de premios como actriz, cantante y compositora, este no es su debut literario. Y es que, se ha lanzado a escribir «Hasta que se acaben las canciones» tras «El despertar de las musas» (Destino, 2020) , un libro muy personal, que mezcla historia, ficción, poesía y reflexión sobre las mujeres, del que ha vendido hasta el momento más de 25.000 ejemplares. Ahora, con esta incursión en el género novelesco, Beatriz Luengo nos hace disfrutar de una emocionante lectura en la que el descontento por el reparto de una herencia sacará lo más sano y más vil de lxs protgonistas de esta historia. Hay enredo, humor, fidelidad, emoción, amistad, amor… en la que (el) Karma se convierte en el objeto y motor de esta trama donde la música aguarda un efecto imán y pacificador ante dudas, mentiras y oportunidades.
¿Qué cuenta «Hasta que se acaben las canciones»? Pues la cosa arranca tras la muerte de Doña Inés Humanes de Arteaga, la cuál deja a su gata como heredera universal y beneficiaria de su inmensa fortuna. Un hecho rocambolesco en el que Luciana, su asistente y cuidadora de la mascota, se ve envuelta pues la fallecida la deja designada como albacea. Un hecho inesperado para ella y para la hermanísima de Doña Inés, la señora Hortensia, quién convierte a su hijo Bastian en un títere envuelto, sin remedio, en los tejemanejes de su madre, quién se encuentra indignadísima ante la idea de que todas las propiedades que llevan más de dos siglos en la familia acaben en las patas de una gata callejera.
A fin de recuperar la herencia, tanto se juego con fuego que al final uno se quema. Y eso le sucederá a Bastian, el apuesto sobrino de doña Inés, que por obediencia a su padre, pretende conquistar a Luciana, pero sí, amigxs, la cosa acaba siendo un amor inesperado.
Entre medias, artimañas, deseos, viajes, confesiones,… hasta que Bastian descubrirá, ante los ojos de Luciana, un secreto que cambiará su vida por completo. Y hasta ahí puedo contar. Todo lo demás, en «Hasta que se acaben las canciones».