Entrevista a Ruth Gabriel, autora de «Mujeres de cine»

La actriz Ruth Gabriel firma «Mujeres de cine», un libro exquisito que homenajea a una treintena de actrices icónicas  made in Spain. Un proyecto nacido del amor y por la admiración por una profesión del que nos cuenta todo, todito, todo. Un lujazo.

Ruth Gabriel en la presentación de «Mujeres de Cine» en la Librería madrileña Ocho y Medio | Cedida GVC

Por Cris | Profesora de interpretación y de comunicación, creadora de ECO (Estrategias de Comunicación Oral), Ruth Gabriel, además de su dilatada trayectoria como actriz, suma un nuevo hito dentro de otra de sus facetas: la de escritora. Y es que, habiendo publicado el poemario «After Hours» y participado en la antología «Madrid Capital» con su poema «Madre Agua» – galardonado con el premio Aljarafesa – acaba de publicar «Mujeres de cine», una preciosa lectura en la que rinde homenaje a treinta figuras femeninas irremplazables de la historia del cine español.

La ganadora del Goya a Mejor Actriz Revelación por «Días contados» (1995) se alía con la ilustradora Vanessa Santos «Fraules» – quién sembraría la idea de este proyecto – atreviéndose con este nuevo reto. ¡Y vaya si se atreve! ¿El resultado? Un glosario de nombres dedicado a esas maravillosas mujeres que construyen la memoria popular de nuestra cultura cinematográfica y que se recoge en este nuevo, e imperdible, título de la colección Mujeres de Libros de Las Malas Compañías.

Mujeres de cine” es un libro sobre mujeres que forman parte de la historia de nuestro cine y que es todo un regalazo de lectura, Ruth. ¿Cómo está siendo presentar este nuevo proyecto? Porque confirmamos que leerlo es verdaderamente emocionante. (Me ha encantado MUCHO)

¡Cómo agradezco tus palabras! La verdad es que una de las decisiones de embarcarme en este proyecto fue porque sentí que era mi gran oportunidad de públicamente agradecer la inspiración que recibí de estas grandísimas mujeres. La sorpresa ha sido la reacción de muchas y muchos lectores con quienes estoy compartiendo el amor al cine y a la interpretación, además de esta sensación de poder hacer justicia a la valentía y al valor de de estas actrices.

Este título se suma a la estupenda colección de la Editorial Libros de las Malas Compañías. ¿Cómo surge este proyecto? ¿Cómo te embarcas en esta “película”?

Libros de las Malas compañías es una editorial que yo conocía gracias a la colaboración que hizo mi madre – Ana Rossetti – con ellas, con el libro MARAVILLOSAS. Su planteamiento editorial me pareció fascinante y de una calidad excepcional. Ana Cristina Herreros me llamó para ofrecerme el proyecto y yo fui ensayando la manera de amablemente decirle que no, porque no me atreví a asumir esa responsabilidad. El problema fue que me envió el dossier con las ilustraciones de Fraules – quien realmente fue quien tuvo la idea de crear este proyecto – y en ese momento me di cuenta de que si no lo hacía yo lo haría otra persona y no podría perdonármelo jamás. La verdad es que me han sacado de mi zona de confort y este reto me ha hecho crecer, por lo que les estoy profundamente agradecida.

Presentación de “Mujeres de cine” en la Librería Ocho y Medio | Cedida GVC

Treinta mujeres admirables e inspiradoras, pero bien podrían ser muchas más. Sinceramente, ¿cuántos nombres formaban parte de esos primeros borradores? ¿Hasta cuántos nombres habías llegado a incluir en un principio?

¡La lista que presentó Fraules creo que superaba las cien! Hubiera sido un formato inviable, realmente: hubiera sido un libro inmenso, pesado, difícil de manejar y quizá más tedioso de leer. Sentí que si ponía tantas la gente solo iría al índice a leer las que siempre les habían gustado y hubieran perdido la curiosidad por las otras. Treinta nos pareció un número atractivo, viable y fácil de leer.

Con tantos nombres como se me podrían venir a la cabeza, y seguramente todas ellas incluidas en el libro , ¿cómo se llega a hacer la selección final que se recoge en “Mujeres de cine”? ¿Del 1 al 10 cuánto costó incluir a unas y excluir a otras?

Incluirlas realmente costó 0. Excluirlas costo 10.000. La exclusión llegó a ser dolorosa en ocasiones, porque no se trataba de que no merecieran estar ahí. Se trataba de que yo pudiera a portar a todas ellas el mismo nivel de calor en cada historia. Y en ocasiones no tenía nada que ver con mi admiración o cariño hacia ellas, sino con cosas tan peregrinas como no encontrar suficiente información ni vías de investigación para que sus vidas pudieran ser retratadas con el rigor que merecen.

El amor por el cine y la admiración e inspiración por esas mujeres de las que hablas es algo que traspasa las páginas, Ruth. ¿Cómo has conseguido plasmar en palabras estas treinta vidas de cine?

Al final me doy cuenta de que todo lo que he vivido resulta ser útil. Por un lado está todo lo que me enseñó mi padre, el actor Ismael Abellán. Él fue mi primer maestro, la persona que me enseñó a amar apasionadamente esta profesión y creo que ese entusiasmo está reflejado.
Por otro lado, cuando era pequeña, mi madre nos expuso a maravillosas colecciones de biografías, sobre todo de mujeres. Por supuesto aprendíamos de historia, pero lo fundamental es que a través de sus logros, aprendí la importancia de admirar para crecer. Tener unos verdaderos referentes que te inspiren a buscar la excelencia, la resiliencia, la valentía, a cumplir tus sueños… Ellas son las “influencers” que tuve yo en mi niñez y quizá por ello fui tan disciplinada y autoexigente desde niña cuando trabajaba en televisión.

Empezando por “la mujer más besada de España” Rafaela Aparicio y terminando por la maravillosa Ana Fernández, por este viaje lector pasan otros nombres como Lola Flores, Sara Montiel, Chus Lampreabe, las hermanas Ruíz Penella, Julieta Serrano, Pepa Flores, Susi Sánchez, Blanca Portillo,… ¿De quién o quiénes te ha costado más escribir?

Para mí fue difícil escribir sobre mi tía, Susi Sánchez. Un amor incondicional como el que siento yo por ella es difícil de explicar, así que tuve que hacer un trabajo de tomar distancia y preguntarme realmente: si Susi no fuese mi tía, si no hubiera sido mi “heroína” desde que yo era pequeña, ¿por qué me hubiera fascinado?
Y al la vez no quería desaprovechar lo que ya conocía de ella y que me resulta fascinante. En muchas de las historias y comentado la importancia de la familia (para bien, mal o regular) en las decisiones vitales de estas mujeres y en este caso en particular es que era también hablar de la mía, de mis raíces y de mis propias decisiones. Por supuesto mi homenaje a mí tía Susi es también un homenaje a toda mi familia.

Por el contrario, ¿con quién o quiénes ha fluido más al escribir?

La primera que escribí fue Ana Fernández. Acabábamos de terminar la gira de La casa de Bernarda Alba – dirigida por José Carlos Plaza – y la tenía muyyyyy presente. Aunque ya había trabajado con ella en la mini serie La Mari y ya me había fascinado en Solas, esa convivencia de casi dos años de gira me hizo darme cuenta de la creadora tan mágica y la mujer tan fascinante que era. Lo difícil fue que quise mantener en secreto el hecho de que ella estuviera en mi libro y gracias a la complicidad de su marido Roberto conseguimos que hasta la presentación del libro en la librería Ocho y Medio de Madrid, no se llevara la sorpresa de que ella estaba incluida.

El libro es precioso, por fuera y por dentro. Es una declaración sincera, en la que haces equipo con Vanesa – Fraules -, para homenajear a esas mujeres que dejaron su impronta en la historia del cine español. ¿Cómo ha sido unir ambas sinergias creativas?

Pues teniendo en cuenta que hasta que se presentó el libro en Barcelona solo nos habíamos visto en persona una vez, la verdad es que ha sido una alianza mágica. Reconozco que yo tenía ventaja, ya que la mayor parte de las actrices que están incluidas ya las había retratado Fraules. Cuando vi sus retratos me di cuenta de que podía hacer unas semblanzas más audaces, coloridas, metiendo mi corazón al cien por cien, en vez de sentir la obligación de usar un lenguaje más académico. Sus dibujos me inspiraron mucha confianza y libertad creativa.

Cómo actriz, ¿algún nuevo aprendizaje? ¿con qué te quedas de estas “Mujeres de cine”?

Supongo que siempre he sido muy observadora de las creadores y creadores que admiro, porque me han impulsado a aprender. No en vano colaboro en RNE5 con Conxita Casanovas en una pequeña sección que se llama «Cineando con Ruth Gabriel» donde comparto mis observaciones sobre retos y logros interpretativos. Pero haber tenido que sumergirme en esta labor de investigación me ha hecho apreciar lo difícil que es que separemos la vida propia del acto creativo, por lo que es de vital importancia que nuestra vida propia esté en las mejores condiciones posibles y solo así podremos entregarnos a la creación de una manera plena y segura. Ya no me creo el mito del artista atormentado. La vida equilibrada es importantísima para la creación.

Cómo actriz, ¿proyectos a la vista?

Para finales de junio se estrena la película “Un paseo por el Borne”, ópera prima del director Nick Igea, donde interpreto a una empleada de hotel que descubre la magia del cine y la interpretación. Y pronto tendremos fecha de estreno de otra ópera prima: “Tras el verano”, de Yolanda Centeno, donde formo parte de un triángulo amoroso entre Alexandra Ximénez y Juan Diego Botto.
Ya para el verano empezaremos los ensayos de “Seis personajes en busca de un autor”, dirigida por Pepa Gamboa.

Y hablando de actrices, proyectos e inspiraciones: Ruth, quizás alguien, en un futuro no muy lejano, te incluya dentro de sus “Mujeres de cine”, de las actrices que le inspiraron a dedicarse a esta profesión. ¿Qué te gustaría que se escribiera de ti?

La verdad… me conformo con servirle a alguien a tomar una decisión profesional o vital en un momento dado. No es necesario que sea nada totalmente radical. Me vale con que en un momento dado sean capaces de ver las cosas con una nueva mirada. Quizá por eso me dedico también a la formación en comunicación: He visto a alumnas y alumnos míos a pasar de verdadero pánico a hablar en público a presentar sus proyectos y que al final terminen haciéndose realidad. La fama sin más no me sirve de nada. Mi sueño es inspirar al movimiento creativo, en cualquier área de la vida.

¡Mil gracias por tu tiempo, Ruth! Ojalá pronto un volumen II de “Mujeres de Cine” 😉

¡No me tientes… no me tientes! ¡Qué Fraules también está a punto de caramelo y a poco que le digas nos tienes de nuevo encerradas a una dibujando y a la otra investigando y escribiendo!

MIL GRACIAS A TI, CRIS.

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